RUIDOOOOOOOO!!!!

Tras un tiempo de desconexión, más largo de lo que me había planteado (y es que… ¡los días pasan volando!) retomo actividad en este rincón de inquietud personal y profesional, hablando de uno de los problemas ambientales que a pesar de su “sonoridad”, parece que pocos escuchamos, y que, en mi caso, he tenido muy presente en estas últimas vacaciones caseras que acabo de pasar (contaré después la causa de ello…)

Residuos, emisiones atmosféricas, consumo de recursos naturales, vertidos,…están más presentes cuando hablamos de gestión ambiental, de problemas de contaminación y de factores que están deteriorando el planeta. Sin embargo, poca atención le dedicamos al Ruido. Como razones de ello, se me ocurren un par: que ignoramos todos los grandes perjuicios que el ruido provoca, tanto en el medio ambiente, como en la salud y, que no tenemos muy claro lo que es, en sí, Ruido.

Más o menos, todos identificamos el ruido como un sonido molesto. Pero pocos somos conscientes que, hasta la más sublime música puede ser concebida como ruido por alguien que, en cierto momento, no desea oírla. La diferencia entre sonido y ruido es, a menudo, subjetiva y sutil. El otorgar a una emisión sonora la categoría de ruido, depende, en muchas ocasiones, de las personas que lo escuchan. La sensibilidad personal frente a ese estímulo, puede tener más peso, en la percepción de las molestias ocasionadas por el ruido, que los niveles alcanzados por el mismo. En cualquier caso, tan dañino es para nuestros oídos y para el Medio Ambiente, 120 dB de un martillo neumático, que los 120 dB del Himno de la alegría de Ludwig van Beethoven.

El Ruido constituye un serio problema de salud pública, ambiental y laboral, y afecta a nuestra vida más allá de lo que imaginamos. De hecho, en los últimos años, se está convirtiendo en la agresión ambiental más inquietante de nuestras ciudades.

¿Estamos haciendo “oídos sordos” a la contaminación acústica?

Contaminacion acustica

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